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El deporte de ser Coach

Por Gerardo Aguirre

Alentar cuando no hay nada, empujar la vida de los demás al mismo tiempo que empujas la tuya, ser inspiración aun y cuando hay días que careces de la misma para ti mismo, replantear programación para ajustarla a las necesidades de cada atleta, confiar en tus habilidades, conocimientos, saber guiar dentro y fuera, pero sobre todo confiar en tu atleta.
Sin duda alguna el coach es la base y el soporte de cada uno de nosotros, no importa si eres atleta profesional o si eres un atleta amateur o practicas deporte solo por salud, sin un buen coach no tendrás ni los ánimos de continuar al día siguiente después de tu primer día, y es que el llegar a convertirte en Coach es llegar a tocar el clímax de tus virtudes, sin embargo, pocos conocen realmente la gran responsabilidad que conlleva el nombre y la acción de ser un “COACH”.

COACH: Asistir, entrenar  a alguien en alguna determinada materia/acción para que consiga la excelencia, objetivos y metas.

Para replantear debemos iniciar desde la pregunta base, ¿para que eres Coach?

Cualquier respuestas es correcta, la vida y el destino nos pueden poner en el mismo lugar, pero siempre las circunstancias van a variar, lo que si estoy seguro es que nadie debería de ser coach sin esa pasión, sin ese don que se tiene que llevar por dentro para poder mover a las personas de su zona de confort, saber desde donde moverlas, saber cómo  y desde luego cuidar y procurar su salud, darle seguimiento a sus objetivos, a sus prioridades, a su vida cotidiana, saber cómo le fue el día de ayer (su pareja, su familia, su trabajo) todo influye, irremediablemente el rendimiento se basa en las emociones que lleva el atleta dentro, el trabajo del Coach no debería de terminar cuando pita el reloj marcando el final del wod,  el procurar y alentar desde afuera es trabajo de todos los días y en todo momento, hacer familia, hacer amigos, hacer comunidad entre sus atletas y aun así haciendo todo, habrá quienes desistan, pero esa satisfacción que tendrás como coach al dejarlo todo, será la misma que si hubieras llevado a ese atleta al pódium o a su objetivo.

Y tocando el tema del Podium, no todo es pódium, pero si todo es entrega, hay días que nos enfocamos solo en el atleta RX, aminorando la atención de los atletas nuevos, de esas personas que vienen del sedentarismo, que vienen luchando con alguna enfermedad, que vienen trabajando con el objetivo del sobrepeso, que día a día tienen la garra de levantarse y de ir a pesar de que no dominan ningún movimiento, a pesar del dolor físico que produce el crossfit las primeras semanas, a pesar de la vergüenza que en algún momento se puede apoderar al estar trabajando con atletas avanzados que hacen excelente los levantamientos o los movimientos, a esas personas triple atención y triple reconocimiento .

Gerardo Aguirre

“no existe el buen coach sin un buen atleta y no existe el buen atleta sin un buen coach”

Para marcar un verdadero desarrollo y un cambio de vida ( porque eso hace el crossfit , cambia vidas) se debe de tener humildad y reconocimiento entre coaches, porque todos son buenos específicamente en algo y la comunidad y el acercamiento entre ellos puede hacer una detonación masiva de verdaderamente atletas de calidad ( lo vemos en argentina que se están desarrollando atletas impresionante como un negro arigossi, un Toro Acevedo, un Ivan Gaytan , un Nicolas Bacha, apoyándose entre diferentes boxes y diferente coucheo ) y es que nos debe de quedar claro que ser un buen competidor no te convierte en un buen coach, las certificaciones de los niveles de crossfit o la experiencia empírica te pueden dar el conocimiento, mas nunca la empatía para conectar con los atletas. El ser coach es estar preparándote día a día, practicando para saber cómo transmitirlo, levantándote en emoción para poder transmitir una buena clase y tener la disposición, las ganas y la pasión de poder transformar vidas desde el deporte.

Y es que atletas y coaches debemos entender que no existe el buen coach sin un buen atleta y no existe el buen atleta sin un buen coach.